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Cómo evoluciona un paisaje agrícola, el caso de los llanos de mojos

Las Civilizaciones Hidroagrícolas de Moxos en la Amazonia Boliviana. Un Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial

 

Durante largo tiempo se ha mantenido que el área Amazónico del norte de Bolvia no pudo hospedar más que especies arbóreas y herbáceas muy especializadas, adaptadas a los característicos periodos largos de sequias e inundaciones. Semejante entorno natural habría impedido el desarrollo de civilizaciones complejas. Sin embargo estas nociones han sido desafiadas recientemente debido al descubrimiento de caminos, asentamientos e infraestructuras para el manejo de las aguas y la agricultura cuya construcción requirió el movimiento de millones de metros cúbicos de tierra. Hace 3.000 años los Mojos construyeron sistemas complejos de lomas artificiales (muchas de las cuales con estructura piramidal en origen), campos de cultivo elevados conocidos como “camellones”, canales y reservorios de agua para capitalizar sobre las condiciones del ecosistema y sustentar la ocupación humana y la agricultura. Supieron adaptarse a los cambios climáticos cuales largos ciclos de sequias construyendo reservorios enormes y canales que desviaban las aguas de inundación. Se adecuaron a épocas de mayores precipitaciones elevando sus campos por encima de los niveles de inundación. Hidrovías, diques de contención, desagües y canales circulares fueron construidos para proteger a los asentamientos y elaborados sistemas de irrigación y drenaje fueron construidos para los campos.

Por Andrea Markos, Consultor Nacional e Internacional (FAO, OXFAM, Universidad La Sapienza, Action Aid y Natura.

Acerca de Andrea Markos

Sociólogo, Universidad La Sapienza, Italia. MSc en Investigación Social Aplicada al Medio Ambiente y PhD en Sociedad y Medio Ambiente, Universidad Pablo de Olavide, España. Especializado en Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria por la Universidad Roma Tre, Italia. Docente Universidad Autonoma G.R. Moreno, en el Programa de Maestría en MRNyMA, Facultad de Ciencias Agrícolas, Bolivia.

 

Consultor Nacional e Internacional en desarrollo rural y adaptación Al cambio climático para instituciones como: Organización de Naciones Unidas para Agricultura y Alimentación (FAO), Oxford Committee for Famine Relief (OXFAM), Universidad La Sapienza, Ayuda en Acción (Action Aid) y Natura.

 

Contacto: anmarkos@gmail.com

Esta infraestructura hidroagrícola representa la parte más visible, extensa y notable del patrimonio arqueológico del Beni, habiéndose transformado la topografía e hidrología del territorio a un nivel de escala más que monumental. Más de 200.000 hectáreas de campos de cultivo elevados han sido mapeados utilizando imágenes satelitales, pero muchos restos de esta civilización permanecen escondidos bajo el bosque y las praderas, y sus técnicas hidráulicas y agrícolas siguen envueltas en el misterio. Es evidente que estos hábitats construidos provén condiciones para un aumento de la biodiversidad y productividad natural de los ecosistemas, conduciendo al desarrollo de una población humana mucho más numerosa que el actual medio millón.

 

Se ha invertido en la construcción de campos de cultivo elevados y pozas piscícolas con el propósito de adaptar la producción agropecuaria a los ciclos de sequia y lluvias torrenciales del departamento de Beni. Con el objetivo de aumentar la plasticidad por medio de la introducción de hábitats construidos que amortigüen las fluctuaciones en la disponibilidad de agua a lo largo del año e incrementar la producción local de alimentos en regiones tropicales y sub-tropicales. Estas prácticas tienen el potencial de mejorar la seguridad alimentaria en áreas con estrés hídrico o expuestas a inundaciones, minimizando la necesidad de practicar una agricultura de tumba y quema, protegiendo de tal forma los bosques.

 

La re-creación y mantenimiento de este tipo de sistemas agrícolas representa una solución práctica y efectiva ante los efectos del cambio climático y la necesidad de conservar bosques y biodiversidad de interés global abriendo oportunidades para una agricultura sostenible.